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OLOR A CUBA

Esto me lo mandaron, no sé de dónde salió ni cuál es su fuente, pero es tan acertado al hablar de los registros de nuestra Cuba que llevamos cada cubano y cualquiera generación de cubano, porque es un sentimiento tan fuerte, trasmitido a nuestros hijos, nietos, bisnietos y a toda descendencia, preservando así nuestra cultura, identidad y nostalgia por esa isla, esa nostalgia celular, genética y cromosómica que no logran matarla todos los miles de años que podamos estar fuera de ella, sin verla, sin tocarla, sin olerla.



"Olor a Cuba"
Para todos los que tienen aún el "olor a Cuba " en su corazón:

El olor del "arroz a la cubana". ¿Un plato típico de Cuba que no conocemos? ¡Pues no! Umbral está hablando del casero arroz blanco, con huevos fritos y plátanos maduros. ¿Lo están ustedes también oliendo ahora?

Pues según él, Madrid estaba inundado en una época de"arroz a la cubana", esa maravillosa combinación que en parte les debe el mérito a los esclavos africanos, quienes fueron, se dice, los que trajeron de su tierra el hábito de freír los plátanos maduros. ¿Puede haber olor más cubano? Es tan dulce como su sabor mismo, y va dejando una grata estela de recuerdos.
 


No se equivocaba Umbral al hablar de la intensidad de este olor esparciéndose por todo Madrid en una época en que los cubanos exiliados traían también en sus valijas sus olores más queridos. Los familiares y humanos: Como el rico olor a café recien colado, o el del humo del tabaco en la sobremesa.



¿Olores cubanos...?

El de la tierra, húmeda tras un aguacero...

El del viento que arrastra los residuos de los cañaverales quemados...

El del jazmín del cabo, mariposa, gardenia y el galán de noche .....

El del frijol "colora'o" y el frijol negro humeando en la cocina...

El de la carne de cerdo asándose entre hojas de guayaba o plátano...

El del mar salpicando la piel en el Malecón de La Habana...

El del agua de violeta de los bebes...

El de las ropas humedas y almidonadas, al ser planchadas...

El de la suave ternura del agua de coco...

El de los deliciosos postres de canela y vainilla. Arroz con leche, natilla, flanes, mantecados, boniatillos, toronja en almíbar, casquitos o mermelada de guayaba con quesito crema...

El de las frituras de bacalao, o de malanga...

El de los moros y cristianos...

El de la sopa cocinandose con cilantro...

Pero el principal es, sin duda, el aroma del cafe colandose...

Los niños de Cuba , ahora en tierras del exilio, no han olvidado sus olores y sabores.

Paula, mi nieta, llegó a casa hace unos días con una botellita escondida en su mochila, y un ruego: "Abuela, quiero que me hagas arroz con leche como el de la señora López, ten la vainilla".

La señora López, la vecina de mi nieta, se alimenta todavía con los olores traídos de Cuba , y a su vez alimenta a Paula con el espíritu de la isla.

¿A qué huele Cuba ?

Huele diferente, supongo.

Huele distinta al resto del Caribe, y por supuesto, al resto del mundo.

Cuba huele ...a Cuba . A sol y arena.

Huele a sus versos, a sus canciones.

Huele a lo que huelen los colores de la vida.

Huele a energía buena, a energía radiante.

Huele a tierra negra y tierra colorada.

Huele a sazón con ajo cebolla y ají.

Huele a perejil sobre el pargo.

Pero sobre todo, huele a recuerdos, a tafetanes y tules, a rosas disecadas entre los libros.

Huele a Colonia 1800, a lavanda, a talcos, a romero para ennegrecer el pelo; huele a brillantina (¿Tres Flores o Palmolive?) en el cabello de los hombres; huele a jabón Candado; huele a añil, que es el color del cielo.

Al menos, a todo eso olía hace muchos años; ahora, no sé, pero seguirá teniendo muchos de sus olores originales, sin importar lo que ya no hay en la isla, y que muchos no conocen.

Pero en España, en Miami, en New Jersey y New York, y en todas las casas de cubanos exiliados, por todo el mundo, huele a Cuba, a la Cuba que atrás dejamos..., a la Cuba de siempre, a la que vive en nuestros corazones, por eso los cubanos podemos continuar sintiendo...

Olor a Cuba

La pregunta del millón y la aritmética del régimen

Es muy común y de uso frecuente la pregunta que nos hacen a los cubanos y que por millonesima vez me la hicieron hace pocos días: -¿cuántos cubanos apoyan el régimen, porque lo que muestran siempre en el exterior es que son muchos los seguidores...? Los números en Cuba siempre han sido una estruendosa falacia a la hora de hablar de los que realmente apoyan al régimen. Los números que suman y restan como verdaderos, en una sociedad cubana, nacida y criada en el miedo, se mantienen en  en un largo y oculto silencio.

He aquí una nota publicada en el Diario de Cuba que responde aritméticamente a esta reiterada pregunta del millón.

LA ARITMÉTICA DEL RÉGIMEN

Veinte años después de la caída del muro de Berlín y de que quedara al descubierto la propaganda comunista que se empañaba en vender el supuesto unánime apoyo de las masas al sistema, todavía hay quien sigue creyendo que la mayoría de los cubanos no desea un cambio político.

Insistiendo en el fracaso, no pocos analistas y corresponsales extranjeros intentan hacernos creer que el problema de las libertades en Cuba es preocupación de pocos. De "núcleos muy pequeños" —según Fernando Ravsberg, corresponsal de la BBC en La Habana— que, en comparación con los leales al régimen, constituyen una ínfima minoría de la población.

De esa manera tan cínica, pasando por alto la inexistencia de un ambiente de libertad para que cada cual manifieste sus preferencias, se va construyendo una especie de argumentación que concluye que los cubanos no merecemos o no queremos un cambio real hacia un sistema de libertades, y que el panorama social actual se reparte entre una gran mayoría leal al régimen y unos pocos inconformes. La realidad, sin embargo —más allá de lo que interesados y fascinados quieren hacer ver—, es cada día más compleja.

Quienes hoy hacen de intérpretes o evaluadores de la voluntad popular cubana, deberían leer Alegato por la democracia, de Natan Sharansky. El antiguo disidente y sobreviviente del gulag soviético retrata el funcionamiento de "la mecánica de la tiranía" y explica el comportamiento humano en una sociedad donde no se permite la discrepancia.

Para Sharansky, en las sociedades del miedo existen tres grupos de personas: en primer lugar están aquellos que se mantienen seriamente comprometidos con el régimen establecido, son los verdaderos "creyentes", los que en la jerga política cubana se conocen como "comecandelas". En segundo lugar están los que desafían a ese orden, los que opinan y actúan libremente a pesar de las consecuencias que les pueden traer: estos son los disidentes. Según el citado autor, "para los miembros de estos dos grupos, existe poca o ninguna diferencia entre sus pensamientos privados y sus declaraciones públicas".

Sin embargo, queda un tercer grupo, el de los "doblepensadores", cuyos miembros no dicen lo que piensan; son aquellos que ya no creen en la ideología establecida, pero que temen aceptar los riesgos que trae consigo la discrepancia.

Según Sharansky, "para un observador externo, los doblepensadores de la sociedad del miedo no se distinguen de los verdaderos creyentes. Ambos grupos parecen estar de acuerdo con el orden establecido, aunque sólo uno de ellos lo está".

Una sociedad atemorizada por la represión, "parecerá conformada sólo por verdaderos creyentes, cuando en realidad puede contar con miles, decenas de miles, cientos de miles, millones… de doblepensadores que viven en el terror".

La mayoría silenciosa

En el caso cubano, no sería exagerado afirmar que la mayoría de la población vive en el doblepensamiento. Van a las marchas, participan en las reuniones de los CDR y en todo lo que conforma el teatro comunista, pero en realidad no quieren seguir viviendo bajo dicho sistema. La emigración y el choteo son hasta ahora las principales manifestaciones del dilema moral que les plantea esta realidad. En la Isla, como en la mayoría de las sociedades del miedo, la recurrencia a cuentos y chistes de corte político pone en evidencia la hipocresía en que se vive, además de ser una forma de aliviar la tensión ética de habitar en el doblepensamiento.

Uno de los tópicos comunes utilizados por periodistas foráneos en Cuba, es contar que durante sus visitas han tenido la oportunidad de hablar libremente con mucha gente y que lo expresado por los cubanos no refleja el nivel de inconformidad del que disidencia y exilio se hacen eco. Aunque no en el caso cubano, este es uno de los temas abordados por Natan Sharansky en su libro. Para él, pareciera que muchos periodistas no se dan cuenta "de que en una sociedad del miedo, averiguar lo que la gente cree en realidad no depende de si a la prensa se le da libertad para hacer preguntas, sino si la gente se siente libre para responderlas".

Para muchos, el término doblepensador no es más que un eufemismo, en cuyo lugar realmente correspondería decir hipócrita o camaleónico, calificaciones que, sin duda, conllevan una carga peyorativa superior. Ver el fenómeno de esa manera encierra el peligro de poner la culpa principalmente sobre la persona y no sobre el verdadero responsable del daño antropológico. Además, la severidad del juicio que estos otros calificativos encierran, pareciera dar un portazo a cualquier redención personal o a un proceso de reconciliación nacional del que todos salgamos bien parados desde el punto de vista humano.

Quizás la presencia de tantos doblepensadores no sea del todo ignorada por quienes fabrican una Isla habitada exclusivamente por leales al régimen y disidentes, recalcando siempre la insignificancia de los segundos. Pero saben que reconocer públicamente la existencia de esta mayoría sería darle categoría política, además de otorgarle una potencial influencia que no cuadraría en la falsa aritmética castrista.

El primero que está convencido de esta realidad es el propio régimen, y por ello no permite el más mínimo espacio de libertad política. ¿Por qué, a raíz de la presentación del Proyecto Varela, se movilizó a todo el país para respaldar con firmas el carácter intocable de los fundamentos del sistema político cubano? ¿Por qué le preocupa tanto al régimen que las Damas de Blanco y de Apoyo salgan a la calle? Sólo el fundado temor al contagio o un ambiente de desconfianza generalizada puede justificar tales actuaciones.

En Cuba hay un pequeño y digno grupo de demócratas, pero también hay que comenzar a contar, ya sea a niveles de convicción o certeza, con que existe una mayoría silenciosa que aguarda, expectante, la oportunidad para romper con el régimen, sea por los motivos que sean. Esa mayoría de doblepensadores será la que dejará al régimen en la estacada, la que con su voto en las primeras elecciones democráticas pondrá punto final a este triste capítulo de nuestra historia.

Fuente: http://www.diariodecuba.net/opinion/58-opinion/1928-la-aritmetica-del-regimen.html

IGUAL QUE LOS CERDOS SALVAJES


En medio de una clase de Estudios Sociales en una universidad de Miami, sobre el tema "nación comunista" uno de los alumnos, le dijo inesperadamente al profesor:

¿Sabe usted cómo se atrapan y domestican a los cerdos salvajes?

El profesor, que no vio relación entre los cerdos y el tema de la conferencia que estaba impartiendo, creyó que se trataba de un chiste y se interesó en el asunto pensando en una respuesta divertida:

“No, explícanos tú”.

El joven se puso de pie y expresó:

“Verá usted, profesor: Primero, hay que buscar un sitio adecuado en el bosque. Luego echa un poco de maíz en el suelo. Los cerdos salvajes se acercarán con cautela, pero cuando no vean a nadie empezarán a comer el maíz, ya que eso es más fácil que andar por ahí forrajeando. Después, cuando se hayan acostumbrado a venir todos los días a comer maíz gratuito, uno levanta una cerca a un costado del lugar donde les pones el maíz. De momento, los cerdos se portan con recelo, pero cuando se acostumbran a la cerca empiezan a comer maíz otra vez. Es entonces que construyes otra cerca al otro lado. Los cerdos se acostumbran de nuevo a esa segunda cerca y regresan a comer maíz. Después, hay que erigir la cerca del fondo, a la cual también se acostumbran los cerdos y siguen regresando para comer el maíz que se le pone todos los días. Finalmente, uno levanta la última cerca con una puerta. Tras un breve período de desconfianza, los cerdos entran por la puerta para poder devorar el maíz. Ahí es cuando uno aprovecha para cerrar la puerta. En los primeros momentos, los cerdos se agitan asustados y empiezan a correr dentro del espacio cerrado. Pero ya están atrapados. En cuanto le vuelva a echar maíz fresco, ellos se pondrán a comer sin reparar en que ya no son libres. Poco a poco, se van acostumbrando a comer lo que uno les echa y se olvidan de cómo buscar el sustento por sí mismos. En resumen, en cierto tiempo se adaptan al sistema paternalista y ya no se interesan por el mundo exterior”.

El profesor mira al joven en silencio y comenta:

“Muy interesante eso que cuentas, pero no acabo de comprender por qué has interrumpido la clase para hacer esa explicación”.

“Muy simple, profesor, la forma de encerrar y domesticar a los cerdos es la misma que emplean los políticos en muchos países de América Latina para someter a sus pueblos, hasta que estos se adaptan a la carencia de libertad, renuncian a la libre circulación de la información, y se dedican tranquilamente a comer maíz, tan sólo maíz, entre sus cuatro paredes”.

IGUAL QUE PASA EN CUBA, EN VENEZUELA, CHINA...

La cortesía en Cuba es cosa de otro planeta

Daniel Manso, 64 años, taxista particular, observa con alarma cada mañana cómo se deterioran los valores en la sociedad cubana. Manso se levanta con el canto madrugador de los gallos. Desayuna una taza amplia de café fuerte, y antes que salga el sol, sale a conducir por más de doce horas en diferentes circuitos de Ciudad de La Habana.

“Son pocas las personas que dan los buenos días, la educación formal es algo ajeno a muchos en la isla, sobre todo los jóvenes. En la actualidad, cubanos son más groseros. Hablan en voz alta y con un léxico intraducible. A la primera de cambio, se disgustan y suelen ponerse extraordinariamente violentos. A estas alturas, cuando la Revolución ya está firmando su acta de defunción, uno puede reconocer méritos, como la salud y el deporte, pero en valores cívicos, hemos retrocedido muchos escaños”, señala el taxista, quien fue profesor de bachillerato antes de jubilarse.

No anda errado. Una gran cantidad de habaneros salen a la calle con la sangre caliente. La psicóloga Patricia Delgado, 35 años, es de las que piensa que el stress cotidiano es un gran aliado de la brusquedad y falta de educación con la que se comportan muchos capitalinos.

“Hagamos una lista de las calamidades que sufre una familia promedio. Salario de miseria que no alcanza ni para comer decentemente. Futuro incierto. Pocas posibilidades para los graduados universitarios o de técnico medio de ascender en la pirámide social. Escasas opciones recreativas, son algunas de las carencias que sufren los cubanos del siglo 21”, enumera la psicóloga.

Carlos Pérez, 43 años, sociólogo, va más allá. “Una característica del sistema está basada en la mentira y la lealtad al régimen. No importa el talento que usted posea. Incluso puedes ser un genio como Bill Gates, pero si no aparentas ser un tipo integrado o políticamente correcto, las puertas se te cierran. Ese arte de la simulación practicada consciente o inconscientemente por la mayoría de los cubanos nos está pasando factura a la hora del trato social correcto”, explica el sociólogo.

Los tiros van por ahí. Es cierto que si algo hemos aprendido en 51 años del gobierno de Fidel Castro ha sido a fingir y mentir. Sabíamos manejar un fusil y nos atiborraban con discursos políticos contra las sociedades capitalistas. Pero disminuyeron los conocimiento culturales.

La cortesía y reglas de urbanidad se las llevaron los vientos huracanados de la revolución verde olivo. La palabra señor y señora desaparecieron en combate. Se consideraban una muestra de decadencia burguesa.

Éramos camaradas o compañeros. Luego, en los años 80, cuando el Muro de Berlín se vino abajo y la URSS dijo adiós a la ideología comunista, algunas cosas cambiaron.

El turismo pasó a ser la primera industria. Y los “gusanos, escorias y apátridas” que habían huído de la isla, se convirtieron en un renglón importante en la precaria economía cubana.

De compañero a señor, depende del trámite

Entonces ocurre una curiosa dualidad. Cuando usted realiza algún trámite estatal aún lo llaman "compañero". Pero cuando va a algún hotel o restaurante por moneda dura, el portero le abre gentilmente la puerta y con una sonrisa en los labios le llama "señor".

La vulgaridad y las trifulcas verbales o físicas por cualquier nimiedad es algo común en la sociedad cubana. Hace unos días, unos jóvenes ofendieron y empujaron violentamente a un anciano en un ómnibus sólo porque los había pisado.

En una fila para comprar pan, un grupo de obesas mujeres desataron una riña multitudinaria, porque después de estar dos horas bajo un sol africano, el administrador les informó que esa tarde no se vendería pan.

Y si quiere ver violencia en estado puro, dese una vuelta por la Plaza Roja, en la barriada de la Víbora, a tiro de piedra de mi casa. El lugar no es ni plaza, ni está pintada de roja. Es una calle ancha donde con frecuencia se montan las típicas pachangas públicas.

Una orquesta toca su timba agresiva, y lo que se arma es casi una guerra chiquita. Siempre hay peleas. Heridos graves y leves. Y no pocas veces, un ajuste de cuenta, con una o varias puñaladas en medio del tumulto.

Después de la música, los jóvenes fuman marihuana en cualquier recodo y se orinan en las escaleras de los edificios aledaños. Hacen el amor bajo las estrellas y las griterías y los improperios se dan por arrobas.

Batalla entre los jugadores e Industriales y Sancti Spiritus

Los actos violentos no se limitan a las fiestas y bailables. También se producen en eventos deportivos. El más reciente, la trifulca entre jugadores de los equipos de Industriales y Sancti Spiritus, a principios de marzo de este año, en el estadio José Antonio Huelga, de Sancti Spiritus.

El taxista Daniel Manso tiene razón. Los valores cívicos y el buen trato han desaparecido en la isla. Ocho de cada diez personas, cuando por las mañanas suben a su taxi y él le da los buenos días. lo miran como si fuese un marciano. Y es que en este 2010, la cortesía en Cuba es cosa de otro planeta.

Por: Iván García

La Habana
Publicado en: http://www.elmundo.es/america/2010/04/23/cuba/1272038302.html

VIVA CHILE MIERDA!!!! Por qué están de Fiestas??
















Por Anastasia Expósito


Hoy, viernes 18, es un feriado colorido. Para Chile todo el mes de setiembre es especial porque además de ser el período en que hace su entrada la fastuosa primavera, es el mes de la patria y por lo tanto amerita festejar a lo grande.

Voy a explicar brevemente para los que no conocen el porqué el país entero está de fiesta y cómo lo hacen. En diferentes zonas o barrios de las ciudades y campos, se organizan las llamadas “Fondas o Ramadas” que son lugares armados con un diseño improvisado y artesanal lleno de banderas y otros símbolos de la chilenidad. Algunas de estas Fondas incluyen mesas y sillas, tarimas para orquestas, música folclórica, tragos y comidas típicas, todo ello para provocar el interés de los paseantes que van recorriendo diferentes de ellas hasta su elección final donde pasarán la diversión hasta el siguiente día en que sale el sol.


El día anterior al 18 de setiembre, en todas las oficinas se trabaja medio día para poder disfrutar del festejo con los compañeros de trabajo. Es tradición que las primeras fiestas comiencen en los lugares de trabajo. También es el día en que el presidente de la república inaugura la festividad con un discurso y el primer baile de “Cueca” que es la danza típica nacional, en este caso, el presidente –en la actualidad es presidenta- bailará para todo el país. (ver vídeo con el baile de cueca).


Desde mucho antes del día 18, se empiezan a sentir los aires de patriotismo. Las casas y las entradas de los edificios tienen izada la bandera a toda asta, los supermercados, tiendas y locales se adornan con los colores de la patria, se crean exhibidores especiales para promocionar carnes y embutidos, vinos y chicha (trago artesanal producido por la fermentación de la uva). Estos mismos aires, en cielo empinan cometas o papalotes o barriletes que los chilenos llaman “volantines” también ellos son portadores de los colores de la bandera y con un hilo filudo se empinan para cortar al volantín del competidor de al lado, en lugares descampados de buenos vientos es un espectáculo ver el cielo tapizado de volantines abanderados.

Es el feriado largo donde la capital (mayormente populosa con más de 5 millones de habitantes) descansa de sus citadinos, aproximadamente salen de ella más de 220 mil vehículos. Muchos buscan la tranquilidad del campo o del mar para pasar estas fiestas y la ciudad se los agradece dándole mejor calidad de oxigeno a los que se quedan (Santiago es una de las ciudades más contaminada del mundo).

Pero, qué se celebra el 18 de setiembre?

Al denominar este día como “Fiesta Patria” muchos creen que la celebración tiene que ver con la independencia de Chile del coloniaje español. Sin embargo la historia da fe de otra significación: el 18 de setiembre de 1810 se constituyó la primera junta de gobierno en el Chile de ese entonces y este es el día que se eligió como el más importante para el país al punto de ser la fecha de la “libertad” nacional.

Pero, lo que verdaderamente ocurrió fue que el 18 setiembre de 1810 se gestó a partir de la invasión de Napoleón a la Península Ibérica en 1808 donde el Rey Fernando VII fue puesto en cautiverio, asumiendo el poder José Bonaparte apodado “Pepe Botella” por su afición a las bebidas espirituosas.

Descontento en las colonias por el alza de los impuestos por parte de España, como única forma de solventar la desfinanciada casa de los Borbón y posteriormente indignación por la invasión francesa, constituyen los principales impulsos para que los gobernantes de las regiones decidieran crear las Juntas de Gobiernos para gobernar mientras volvía el Rey al poder. Chile se sumó a esta conformación y crea la primera junta de españoles y criollos (estos últimos con amplia mayoría) para defender los intereses del Rey Fernando en la colonia Chile pero, a la vez, con total independencia del gobierno español.

La Junta Provisoria de Gobierno chileno a nombre de Fernando VII, queda presidida por Mateo de Toro y Zambrano y poseía la siguiente estructura:

"¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?".

Como se ve, históricamente esta Junta estaban muy lejos de los aires independistas, pero al menos, ya se constituía como el primer gobierno criollo independiente.

Posteriormente, el día 19 de setiembre, o sea, mañana, se celebra “Las Glorias del Ejército de Chile”, porque la misma Junta de Gobierno Nacional creada por primera vez en 1810, instaura el primer ejército chileno. Todos los 19 de setiembre, para el pueblo chileno, significa un recuerdo y un tributo a la memoria de todos los soldados que han contribuido a su patria, es la razón por la cual recibe el homenaje de las instituciones hermanadas como Carabineros (policía) la Armada y la Fuerza Aérea, en la conocida “Parada Militar”.

Entonces hoy y mañana, en Chile, la Patria se viste y se va de fiesta porque así lo ha hecho por muchos años, pero la verdadera independencia de Chile se logró el 12 de febrero de 1818 cuando Bernardo O’Higgins (padre de la patria) se reune en Talca con José de San Martín para firmar el “Acta de Juramento de la Independencia”. Este día en Chile se hace poca mención de tal suceso pues ya se han hecho en setiembre los homenajes y festejos suficientes para la Patria.

¡VIVA CHILE MIECHICA! Es el grito patrio que dan los chilenos, así como los méxicanos gritan "Viva México Cabrones" Aclaro "Miechica" significa mierda, pero en forma disfrada, aunque muchos son los que lo gritan con todas sus letras.

FELIZ FESTEJO CHILE! le deseo al país que me ha acogido como mi segunda patria.


ESPERO Y DESEO que "todos" los cubanos, algún día, cambiemos el 1 de enero por nuestro verdadero 10 de octubre e igual que chile podamos convivir como hermanos y vestir de fiesta a nuestra isla para rendirle su homenaje de patria.

"Living Apart Together" o LAT


Por: Anastasia

Típico es de las peluquerías que estén llenas de revistas, claro, es la forma de mantenerte entretenida en la larga espera de tu turno. Estando yo en una de ellas para enrojecer mi cabello –sí, me gusta decirlo: me encanta como me queda la rebeldía del rojo furioso- me tropecé con un artículo muy interesante de la periodista chilena María Cristina Jurado, publicado en el suplemento “Ya” del Mercurio.

El tema que trata la periodista nos hace sentir muy identificados a todos los que en los últimos años vivimos en parejas denominadas “puertas afueras”. Es una tendencia de las nuevas relaciones del amor de hoy, que se está extendiendo por todo el mundo y que acaba de arribar en Chile ganando ya bastantes seguidores. Por ser el artículo demasiado largo, me tomé el atrevimiento de reproducir partes acortadas del mismo y con mi propia edición... espero con ello no enojar a su autora.
Qué es

Living apart together o también llamado LAT (por sus siglas en inglés) que traducido al español viene siendo algo así como “viviendo separados juntos”, es amar a la otra persona pero cada uno en su casa, cada uno en su cama, cada uno con su baño, su cocina, su televisor y sus mañas. Eso sí, juntos y sin reemplazarse.

LAT se ha estado dando con mayor fuerza en Londres en donde ya dos millones de hombres y mujeres viven como parejas de este nuevo estilo, pero ya no es caso único de los ingleses, pues con matices ha descendido hacia los países escandinavos, Holanda, Alemania, Bélgica y Francia y ya llegó a Estados Unidos donde, en menor medida, se convierte hoy, lentamente, en fenómeno social.

Es una fórmula creativa que parejas establecidas han buscado para no entorpecer sus propios procesos de independencia, autonomía y libertad. Una tendencia que se inscribe abiertamente en los nuevos aires que soplan sobre la sociedad. "Yo te quiero mucho, pero no tanto como para compartir mi baño o el control remoto de mi dormitorio", por eso, cada uno en su casa.
Las estadísticas, explicadas desde Londres, por el investigador del Departamento de Políticas Sociales de la Universidad de Oxford, John Haskey uno de los pocos demógrafos y estadísticos que han realizado encuestas formales sobre LAT, revelan que las lating-people se dividen en dos grandes grupos etarios: los jóvenes (entre 20 y 30 mayoritariamente) y quienes ya cruzaron la barrera de los 50 años. En Holanda, uno de los países donde se ha observado significativamente esta tendencia, las parejas sobre 55 años son las más refractarias a casarse en segundas nupcias, pero las más entusiastas para vivir en LAT.

En el otro extremo están las parejas jóvenes. Por razones casi obvias, ellos alargan el período de independencia personal. Vivir en pareja comprometida, pero cada uno en su casa y respetar los límites guardando fidelidad y seriedad es la tónica del LAT.

La llegada a Chile

La médico siquiatra y sicoterapeuta de adultos, Sofía Salamovich, con 30 años de experiencia escuchando historias personales, observa el fenómeno a nivel nacional. Hasta su consulta llegan, cada día más, parejas y personas en LAT. “Es la tendencia de los tiempos. En el siglo veintiuno existe una marcada propensión al individualismo, a fortalecer la responsabilidad propia y el hedonismo. Es una sociedad orientada hacia el éxito y, en ella, las personas se trazan exigentes metas que hay que cumplir. La autonomía y la independencia se convierten en valores que hay que cuidar, nutrir, y por ellos se sacrifican otras cosas". En los jóvenes, estas metas incluyen siempre estudios de posgrado. "Hoy, cuando un veinteañero termina su carrera, recién está empezando el camino final de estudio. El compromiso afectivo se va retrasando. Pero la necesidad de vincular las emociones y establecer una relación comprometida y contenedora es muy fuerte en todas las edades, también en la juventud. El fenómeno LAT aparece como una solución salvadora para compatibilizar la necesidad de vincularse y la búsqueda de independencia".

La sicoterapeuta ha observado también el fenómeno LAT en los adultos mayores. "En ellos es otro tema. La gente ya viene de experiencias afectivas previas que, a lo mejor, terminaron en divorcios y amarguras. Se las superó y se aprendió a vivir solo, con esto se adquirió autonomía y, al conocer a alguien nuevo, cuesta tirar todo por la borda. Yo veo a parejas de 50 y 60 que, cada uno en su casa y con sus muebles de siempre, son infinitamente felices con su compromiso afectivo. En esta etapa de la vida, nadie quiere perder su mundo propio".

Esta doctora ha estudiado también la situación particular de la mujer en las nuevas tendencias sociales. "A ellas se les han abierto muchas puertas en los últimos 50 años. Tantas, que esta gama la obliga a tener nuevas metas y caminos que, por supuesto, quiere cumplir. Desde esta perspectiva, que nazca una nueva forma de vivir en pareja, que antes no existía, es entendible".

En Estados Unidos, el sociólogo David Popenoe, experto en formas de vivir en pareja, y quien dirigió durante diez años el Proyecto Nacional sobre el Matrimonio de la Universidad de Rutgers, es uno de los pocos estadounidenses que han estudiado el LAT en ese país. Desde su cátedra en Nueva Jersey, cuenta: "Aquí casi no hay investigaciones probadas, pero el fenómeno es un hecho a nivel social. Para mí, el LAT es el próximo paso después de la cohabitación. Es la nueva tendencia, aunque en la realidad no es tan nueva. Hubo tres etapas: el matrimonio formal dio paso a la cohabitación, y ésta, a la nueva forma de vivir juntos separados. Las razones son claras y, por eso, los dos grupos etarios son jóvenes y gente madura. En ambas puntas de la escala se defiende la libertad, pero sin querer abandonar las necesidades afectivas y sexuales".

Para David Popenoe, el LAT es una cara más de la modernización del siglo. "En Estados Unidos, a donde llegan los fenómenos mucho después que en Europa, alcanza a un 10% de las parejas, según nuestras observaciones. Pero en Gran Bretaña es el 20% y en los países escandinavos supera el 30%. Un fenómeno ya imposible de soslayar", dice.

Ni tan nuevo
Según el estudio elaborado por el equipo del investigador de Oxford John Haskey fue en los años 70, cuando esta forma de hacer pareja se comenzó a observar como un hecho no aislado ni casual. A partir de fines de esa década se comenzó a marcar tímidamente, pero sólo en el nuevo milenio se expandió. El término LAT o "Living apart together" fue acuñado, dice el estudio, por un periodista holandés en 1978, después de reportear el fenómeno para escribir un artículo. Desde ahí prendió. Holanda fue uno de los primeros países en adoptar no sólo la sigla, sino también la idea. Desde entonces, su reconocimiento como tendencia en la sociología y, en los últimos años, en la demografía, ha sido notorio. Además de Europa y Estados Unidos, se sumaron Canadá y Australia.

Jeannette Lofas, una trabajadora social experta en clínica de la Fundación Stepfamily de Nueva York, va más lejos. "Abogo por la tendencia de estar juntos pero vivir separados. Yo lo veo todos los días, las familias ensambladas compuestas por nuevos matrimonios e hijos de ambos son demasiado vulnerables a las luchas de poder y los resentimientos. A pesar de que la presión social las obliga a juntar los niños bajo un mismo techo, apenas una de cada tres familias de este tipo sobrevive", advierte Lofas.

Múltiples aristas para una tendencia que se afirma como un signo del tipo de sociedad que construimos diariamente, incluyendo a los chilenos.

Y yo, sin ser una experta, me sumo a la opinión de Jeannette Lofas y agrego que LAT -una nueva modalidad para parejas hetoros y gay- es ideal para oxigenarse, porque cuando se vive con el otro respirando cara a cara ,llega el momento en que uno de los dos, para evitar fricciones, debe posponer sus deseos y hasta proyectos, entonces viene la frustración que inevitablemente se revierte hacia al otro en forma de reclamo. No es una generalidad, pero se da más de lo que pensamos. A la misma vez, pienso que también hay personas que son felices viviendo juntos con todo lo que eso significa.